Biografía oficial

Nuestra historia

Canciones guardadas durante años, dos sensibilidades que se encontraron y una idea que aprendió a convertirse en imágenes.

El origen

De los relatos sobrenaturales a una banda con universo propio

Ecos del Crepúsculo nace de la unión entre la música, la tecnología y la imaginación. Lo que comenzó como una idea vinculada a relatos sobrenaturales terminó transformándose en una propuesta musical con identidad propia, donde las canciones, los personajes y las imágenes construyen un universo melancólico, romántico y oscuro.

Yamandú e Hiroko vestidos de negro
Retrato de Yamandú Gallo Pistón

Compositor, músico y creador de Ecos del Crepúsculo

Yamandú Gallo Pistón

Yamandú nació en Uruguay y desde muy joven mostró interés por la música y la tecnología. En 1997 comenzó a escribir y componer sus propias canciones, tocando el piano y creando un repertorio marcado principalmente por letras románticas, nostálgicas y emocionales.

En aquellos años, las posibilidades de producir música de forma independiente eran mucho más limitadas. Sin una banda estable ni las herramientas actuales, muchas de sus canciones solo pudieron ser compartidas con familiares y amigos.

Entre ese viejo material se encuentran canciones como “Ayer Soñé” y “Amiga”, que hoy forman parte del catálogo de Ecos del Crepúsculo. Con la llegada de las herramientas de inteligencia artificial, Yamandú encontró una forma de retomar aquellas canciones y darles una nueva vida.

Primero comenzó trabajando con imágenes estáticas, luego incorporó animaciones, videoclips y nuevas formas de producción visual. Su entusiasmo por la tecnología y la creación musical terminó dando forma a un proyecto más grande.

Lo que inicialmente iba a ser un canal dedicado a cuentos sobrenaturales terminó convirtiéndose en una propuesta musical, donde cada canción busca contar una historia y construir una atmósfera propia.

Retrato de Hiroko Fuentes Ishikawa

Cantante y presencia visual del universo de Ecos

Hiroko Fuentes Ishikawa

Hiroko nació en Uruguay, hija de padre uruguayo y madre japonesa. Desde pequeña tuvo una fuerte conexión con la música, especialmente con el canto y la interpretación.

En 2002 sus padres emigraron a España y Hiroko se trasladó con ellos. Durante esa etapa inició y perfeccionó sus estudios de canto, incorporando nuevas influencias musicales y vocales.

Debido a esa estadía, en algunas interpretaciones puede percibirse un leve acento español, una marca particular que terminó formando parte de su identidad artística.

En 2023 regresó a Uruguay, ya con una visión más clara de su deseo de dedicarse a la música. Un año más tarde, en 2024, conoció a Yamandú en un taller musical.

La conexión entre ambos fue inmediata: compartían sensibilidad artística, gusto por las canciones intensas y una forma similar de entender la música como vehículo para contar historias. De esa amistad surgió la idea de crear una banda.

El nacimiento de Ecos del Crepúsculo

Una banda pensada como canciones y como mundo visual

Con el tiempo, Yamandú y Hiroko comenzaron a dar forma a un proyecto musical donde convivieran el romanticismo, la oscuridad, la fantasía y la emoción. Así nació Ecos del Crepúsculo, una banda pensada no solo para crear canciones, sino también para construir un universo visual y narrativo.

Cada tema busca funcionar como una pequeña historia: amores imposibles, criaturas de la noche, recuerdos, pérdidas, deseo, misterio y esperanza. La música de Ecos del Crepúsculo combina melodías románticas, atmósferas góticas, elementos sobrenaturales y una fuerte carga emocional.

Hoy, Ecos del Crepúsculo continúa creciendo como un proyecto independiente que une canciones, inteligencia artificial, videoclips y narrativa visual. Una banda nacida entre recuerdos del pasado y herramientas del futuro, con la intención de transformar viejas emociones en nuevas historias.

Línea de tiempo

Una historia que tardó años en encontrar su forma

Las primeras canciones

Yamandú comienza a escribir, componer y tocar un repertorio íntimo que permanecerá guardado durante años.

Hiroko en España

Hiroko se traslada con su familia y profundiza sus estudios de canto e interpretación.

El encuentro

Yamandú e Hiroko se conocen en un taller musical y descubren una sensibilidad artística compartida.

Nace Ecos del Crepúsculo

Una idea de relatos sobrenaturales evoluciona hacia una banda de canciones, personajes y narrativa visual.

Luciferina

El proyecto consolida su lenguaje de soft rock gótico, melancolía y videoclips cinematográficos.

Alma de Guerrero

La historia continúa con nuevas canciones sobre resistencia, ausencia y la decisión de seguir de pie.

Hoy, Ecos del Crepúsculo continúa creciendo como un proyecto independiente que une canciones, inteligencia artificial, videoclips y narrativa visual.